Dra. Angélica Beirana Palencia

Dr. Ramón Ruiz-Maldonado

 

 

DERMATITIS ATÓPICA

 

 

DEFINICIÓN

 

La Dermatitis atópica (DA) es una enfermedad inflamatoria de la piel, que se caracteriza por alteraciones de morfología y topografía típicas; acompañadas de piel seca, prurito intenso, de evolución crónica y recidivante. (1,2) Es un padecimiento de etiología multifactorial, que se asocia frecuentemente con antecedentes familiares y/o personales de atopia (3)

 

HISTORIA

 

La dermatitis atópica (DA) es una entidad descrita hace varios siglos; fue reportada desde 1891 por Brocq y Jaquet, denominándole “Neurodermatitis diseminada y del sistema nervioso”; un año después Besnier le llama “Prúrigo diatésico, eccematoide liquienoide” y es hasta 1923 cuando Coca y Cooke sugieren el término de atopia que significa  respuesta “fuera de lugar”. En 1933,  Hill y Sulzberger le llaman Dermatitis atópica; término con el que se le conoce actualmente. (2). Esta enfermedad ha sido motivo de grandes investigaciones tanto por su frecuencia como por la complejidad de su etiopatogenia. Entre los años 30´y 60´, hubo una gran cantidad de estudios dirigidos a su posible origen psicológico; y desde  principios de los 70´; el enfoque principal estaba dirigido a las anormalidades inmunológicas y alérgicas. Actualmente las investigaciones tratan de correlacionar la multifactoriedad etiológica del padecimiento

 

SINONIMIA

 

Entre los sinónimos  más frecuentes se encuentran los siguientes: Neurodermatitis, eccema atópico, eccema infantil, prurigo de Besnier,  dermatitis flexural y eccema constitucional. (1,2)

 

EPIDEMIOLOGÍA

 

Es una enfermedad que afecta todas las razas, siendo más frecuente en la raza negra, su presentación es cosmopolita y más frecuente en zonas urbanas; se observa por igual en ambos sexos.  Según diferentes casuísticas, del 5 a 15% de la población general padece de DA  y ocurre en un 12% de la consulta de dermatología pediátrica; la prevalencia de esta enfermedad tiende al aumento, aunque  en nuestro país no se cuenta con datos epidemiológicos precisos .

 

Es diagnosticada principalmente en la edad pediátrica, en Estados Unidos, la prevalencia es del 10 al 12% con ligero predominio en mujeres.  La persistencia en la pubertad es de un 10 a 15% y el desarrollo de asma en estos niños es del 10 al 20%. (4)

 

ETIOLOGÍA

 

La etiología de la DA  es multifactorial, existen múltiples teorías que tratan de explicar las causas de este padecimiento; entre las más importantes están la genética, inmunológica, alérgica, infecciosa, neurovegetativa, constitucional  y metabólica entre otras.(1.2.3,5)

 

TEORIA GENÉTICA

 

En los pacientes con DA se encuentra el antecedente de atopia personal y/o familiar en un 50 a 70% de los casos, ésta puede manifestarse como DA, rinitis o conjuntivitis alérgicas, asma bronquial o urticaria. Se ha propuesto una herencia autosómica dominante con expresividad variable; se conoce que si uno de los padres es atópico, hay una posibilidad del 60% que se genere atopia en el niño y que si ambos padres presentan este antecedente, la posibilidad aumenta hasta un 80%.

 

Aún no se determina un HLA específico, pero se ha relacionado con un defecto del cromosoma 11q13 que codifica una variante de la subunidad beta de alta afinidad receptora en  la  IgE (FcER-1-beta) y  probablemente existe una alteración genética de las proteínas de la membrana del monocito atópico que funcionan  aumentando la producción de fosfodiesterasas y prostaglandina E-2, que explican parte de la patogenia de la DA.

 

Se han relacionado más de 20 genes en el desarrollo de las enfermedades alérgicas, en la actualidad existe particular interés por el cromosoma 5q 31-33, el cual codifica una familia de genes de citoquinas: IL-3, IL-4, IL-5, IL-13 y GM-CSF, que están expresados por los linfocitos TH2. Existe relación directa entre niveles elevados de  IL-4 y el aumento de IgE, hiperrreactividad bronquial y asma (6)

 

TEORIA INMUNOLÓGICA

 

Los defectos inmunológicos de la DA son múltiples y complejos, por lo que solamente se enumerarán los hallazgos más importantes que explican en gran medida en cuadro clínico de este padecimiento.

 

Se presenta un aumento de la inmunidad humoral con la subsiguiente depresión en la función de la inmunidad celular. Existe aumento de la actividad de las células B, que está representada principalmente con el aumento de la producción de IgE observado hasta en un 80% de los pacientes con DA, esta inmunoglobulina se une al mastocito provocando su degranulación y por lo tanto la secreción de múltiples substancias inflamatorias.

 

La depresión de la inmunidad celular crea un defecto en la maduración de las células T, aumentando las células T cooperadoras (TH) y disminuyendo los linfocitos T supresores (TS); los subtipos de linfocitos TH que se encuentran en mayor cantidad son los TH-1 y TH-2, los primeros median reacciones de hipersensibilidad tardía, reclutan monocitos y macrófagos en infecciones intracelulares e inducen la producción de LT citolíticos; los TH-2 producen grandes cantidades de interleucinas 4, 5 y 13, que a su vez son potentes inductores de IgE y de eosinófilos.(6,7)

Otras células que se encuentran en mayor cantidad en este padecimiento son los monocitos, los eosinófilos, los macrófagos, los mastocitos y las células de Langerhans (8,9)

 

Hallazgos en sangre periférica en la dermatitis atópica (10)

 

 

El aumento de IL-2 se correlaciona con la actividad de la enfermedad; así como con la producción de IL-6  por las células T purificadas.

 

La sensibilidad incrementada a los irritantes externos, observada en los pacientes atópicos; puede ser secundaria al aumento de la producción de citoquinas por los queratinocitos, lo que estimula a las moléculas de adhesión producidas por las células endoteliales con la consecuente llegada del sistema inmune.

 

Existe una marcada disminución de la capacidad fagocítica y quimiotáctica de los neutrófilos y monocitos atópicos; así como un aumento significativo de eosinófilos a nivel sanguíneo y cutáneo.(11)

 

Las alteraciones inmunológicas descritas, explican la mayor frecuencia de infecciones bacterianas, virales y micóticas de los apacientes atópicos, la anergia cutánea observada en algunos de los mismos y la relación con padecimientos alérgicos.

 

TEORÍA ALÉRGICA

 

Algunos de  los hallazgos que  apoyan la intervención alérgica en la patogenia de la DA son los siguientes: Los pacientes presentan antecedentes personales o en otros miembros de la familia de padecimientos alérgicos como rinitis, conjuntivitis o asma bronquial hasta un 70% de los casos; el aumento de la IgE en un 80% de los pacientes explica en parte esta relación (12)

 

La DA puede exacerbarse por alergenos ambientales o con ciertos alimentos.  Hanifin estima que sólo en un 10 a 20% de los casos  existe hipersensibilidad a alimentos.

 

Se puede concluir  que todo lo relacionado a la IgE y a los TH2, juega un significativo papel en la patogénesis de la DA (8,13).

 

TEORÍA INFECCIOSA

 

El aumento en el número de colonias de S. Aureus se observa en el 90% de los pacientes, sobre todo con DA severa o en fase eccematosa; esta bacteria es capaz de liberar exotoxinas como el ácido teicoico, peptidoglicanos y proteína A, así como un superantígeno que estimula al complejo mayor de histocompatibilidad clase II y a los receptores de células T; las toxinas del S. Aureus pueden liberar histamina de los basófilos contribuyendo al empeoramiento y preservación del cuadro clínico. Los superantígenos secretados a la superficie cutánea, penetran en la piel inflamada y estimulan a los macrófagos epidérmicos y a las células de Langerhans para producir  IL-1, TNF (factor de necrosis tumoral) e IL-2 (2,10).

 

Se ha detectado IgE vs. S. Aureus en un 57% de los pacientes; las reacciones mediadas por esta inmunoglobulina aumentan el prurito y el cuadro clínico en general.

 

También se detectan anticuerpos del.tipo IgE  vs. P. Ovale entre un 15 y 65% de los casos; este organismo se encuentra normalmente en áreas seborreicas, tales como piel cabelluda, cara y tronco, el aumento en su colonización se asocia con dermatitis seborreica y DA.(9,10,14))

 

TEORÍA NEUROVEGETATIVA

 

La respuesta anormal del sistema nervioso autónomo forma parte de la teoría neurovegetativa; se observa una vasoconstricción sostenida así como una respuesta  lenta a la histamina aplicada intradérmicamente que explica el dermografismo blanco. En la DA existe una respuesta  alterada al frío y al calor que se manifiesta con la exacerbación del cuadro clínico con los cambios bruscos de temperatura o los extremos de la misma.(3, 9)

 

TEORIA PSICOLÓGICA O EMOCIONAL

 

La teoría psicológica es una de las más antiguas y discutidas para explicar a la DA; esta enfermedad se asocia con una personalidad característica también llamada “personalidad atópica”, en la que se presenta labilidad emocional, ansiedad, hiperactividad, hostilidad, agresividad reprimida, irritabilidad , alteraciones del sueño; los niños con DA son muy activos e inteligentes y algunas veces el cuadro clínico se exacerba con eventos emocionales decisivos para el niño, tales como el nacimiento de un hermano, la supresión de la mamila, el ingreso a la escuela, los exámenes escolares, problemas familiares, etc. (15)

 

Como se ha podido apreciar en los párrafos anteriores; la etiopatogenia de la DA es compleja y multifactorial, son diversos eventos que interactúan entre sí y es necesario no olvidar ninguno de ellos para el mejor manejo del paciente.

 

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

 

El  cuadro clínico es característico; en lactantes  menores y mayores es común la afección de cara, cuello y tronco, se observan placas con eritema, pápulas, escama y a veces vesículas y costras melicéricas si el padecimiento se encuentra en fase aguda, también llamada eccematosa.

 

En lactantes, la DA se asocia muy comúnmente con otros dos padecimientos de fondo atópico: la dermatitis de la zona del pañal y la dermatitis seborreica.

 

En niños mayores se afectan clásicamente el cuello y los pliegues antecubitales y poplíteos, la morfología de la lesiones es igual a la del lactante y en fases crónicas se observa liquenificación y costras hemáticas;  la evolución natural de la enfermedad alterna periodos de remisión y exacerbación.

 

Existe una localización de la DA en niños preescolares y escolares que afecta pies en su tercio distal; tanto en su cara plantar como dorsal, esta variedad clínica  llamada dermatosis plantar juvenil ;  debe ser distinguida de la tiña de los pies,  padecimiento casi inexistente en niños pequeños y comúnmente mal diagnosticado y  por lo tanto mal tratado.

 

En los adultos  las lesiones se presentan en párpados superiores e inferiores, región perioral, cuello, pliegues y manos; también pueden afectarse los pezones y la región genital. La asociación más común en esta edad es la dermatitis por contacto.

 El síntoma principal  en cualquier edad de presentación y en las diversas etapas de evolución es el prurito. El curso clínico característico es por brotes.

 

COMPLICACIONES

 

Las más frecuentes son las infecciones sobreagregadas (impétigo secundario), la dermatitis por contacto y el corticoestropeo que produce DA eritrodérmicas de muy difícil manejo.

 

Las infecciones virales que se presentan en pacientes atópicos incluyen al herpes simple, la vaccinia, verrugas vulgares y molusco contagioso, principalmente. La infección viral más frecuente es el herpes simple (10); el cual puede extenderse localmente o diseminarse, produciendo la erupción variceliforme de Kaposi,que incluso puede llevar a la muerte al paciente si no es tratada oportunamente con aciclovir.

 

Las infecciones por hongos son tres veces más frecuentes en pacientes atópicos que en la población general, sobretodo por dermatofitos (T. Rubrum) (10).

 

DIAGNÓSTICO

 

El diagnóstico es clínico y se basa en criterios mayores  y menores propuestos por Hannifin y Rajka en 1979. (16,17)

 

Los criterios mayores son:

 

 

Los criterios menores son: 

 

 

ASOCIACIONES CUTÁNEAS

 

Dermatitis por pañal, Dermatitis seborreica, urticaria, prúrigo por insectos, vitiligo, otras

 

MANIFESTACIONES EXTRACUTÁNEAS

 

Oculares:  Las complicaciones  oftalmológicas se presentan en el 25 al 50% de los casos. Las más comunes son el oscurecimiento periorbital y la dermatitis palpebral; que ocasiona intenso prurito y liquenificación.  Asociaciones más graves son la queratoconjuntivitis atópica , el queratocono y las cataratas. La catarata subcapsular anterior es específica de la DA; sin embargo , existe controversia al respecto, ya que la catarata subcapsular posterior no puede ser distinguida de la catarata inducida por esteroides.

 

Oído:  otitis media cuando se asocia a rinitis alérgica. En los adolescentes y adultos es más común encontrar otitis externas y pseudoquistes cartilaginosos.

 

Gastrointestinales:  alergias a alimentos, enteropatía dermatológica, gastroenteritis eosinofílica e hiposecreción gástrica.

 

Retraso del crecimiento: Se ha demostrado que los niños con DA, presentan estatura corta y retraso en la madurez esquelética; sobretodo en asociación con asma bronquial. La causa de la talla baja no es bien conocida; se han involucrado el uso de esteroides por tiempo prolongado, la malnutrición, la deficiencia de vitamina D y el insomnio, como posibles predisponentes.

 

Renal: Glomerolunefritis post-estreptocócica. (18)

 

TRATAMIENTO

 

Por el  carácter multifactorial de la  DA, el tratamiento es motivo de grandes controversias, ya que no contamos con uno específico. La terapéutica varía según la edad y el grado de afectación, procurando controlar los brotes, actuando sobre los factores etiológicos y desencadenantes; el principio básico es prevenir el prurito, la resequedad y la inflamación de la piel. El tratamiento en muchos casos es meramente sintomático; ya que ningún tratamiento conocido es curativo.

El tratamiento de la DA debe ser integral; las medidas generales son fundamentales para el éxito del manejo, se debe evitar el uso de jabones y detergentes, aconsejar que el baño se realice con agua tibia y  que sean cortos, aplicar los emolientes inmediatamente después del baño, cuando la piel esté aún húmeda (19); no exponer la piel enferma al sol, evitar cambios bruscos de temperatura, usar ropa de algodón, no aplicar remedios caseros y el uso indiscriminado y sin vigilancia de otros medicamentos y lograr una buena relación con el paciente. (2, 19)

 

Los pacientes mejoran durante el verano; probablemente a la humedad relativa más elevada; la transpiración puede provocar prurito, por lo que debe regularse el ejercicio físico y las prácticas deportivas.

 

Restringir el consumo de alimentos alergénicos o histaminoliberadores, los que estén preparados para larga duración y los que tengan colorantes azoicos (20). La controversia de las dietas de eliminación es grande entre diferentes autores y en términos generales, es en los lactantes en donde deben hacerse ciertas restricciones como evitar huevo, leche entera, cítricos, fresa, chocolate, etc., en menores de un año de edad; así como de ablactar al niño lo más tardíamente posible y sostener la alimentación al seno materno, si es posible, por más de seis meses. (9,13).

Las pruebas intradérmicas de alergia no son útiles para el diagnóstico y poco aportan a la terapéutica.

 

El tratamiento médico se divide en el tópico y en el sistémico.

 

Tratamiento tópico

Busca lubricar la piel seca con emolientes o secar la piel eccematosa con pastas y fomentos secantes según sea necesario; en casos de liquenificación se utilizan queratolíticos, queratoplásticos y reductores; debe evitarse el uso de antihistamínicos tópicos por su baja acción y por su gran potencial de sensibilización cutánea.

 Los antibióticos tópicos se reservan para los pacientes con impétigo secundario o con una sobrecolonización por S. Aureus. En los casos muy eccematosos es recomendable utilizar antibióticos sistémicos.

 

Los antimicóticos tópicos se utilizan cuando existe sobreinfección por P. Ovale u otro hongo. En casos de DA con dermatitis seborreica asociada; es muy útil el empleo de champúes con ketoconazol durante el baño.

 

Los esteroides tópicos deben ser usados con mesura, la potencia y la frecuencia de aplicación se decidirán según sea el caso del paciente, de preferencia se utilizarán los de baja y mediana potencia por periodos no mayores de 15 días, teniendo en cuenta que en niños la absorción es mayor y por lo tanto los efectos colaterales también lo serán. (2, 3, 19)

 

Los glucocorticoides son drogas de uso controvertido; por tener acentuados efectos clínicos tanto positivos como negativos. Las acciones de éstos son variadas y aún parcialmente comprendidas; pero básicamente son utilizados por su acción antiinflamatoria, antimitótica y antialérgica. Por la facilidad de su empleo, la aceptación por parte del paciente, su rápida acción y la aparente mejoría que producen; el uso indiscriminado, caracteriza a estos medicamentos.(3)

 

En el uso de glucocorticoides en niños deben tenerse en cuenta los siguientes puntos:

1.- Los niños son más susceptibles a los efectos colaterales  locales y sistémicos de los esteroides tópicos

2.- Los pañales actúan como apósitos oclusivos, lo que permite su mayor absorción. Debe evitarse al máximo usarlos en esta zona.

3.- Las variaciones en el espesor del estrato córneo en las diferentes regiones anatómicas, determina el grado de absorción del medicamento.

4.- Son individuos en etapa de crecimiento

5.- El esteroide aplicado sobre una piel inflamada, facilita su absorción y penetración.

 

En casos en los que se decide usar un esteroide en niños; la hidrocortisona al 0.5% o al 1% será el de primera elección, aplicándolo una o dos veces al día; evitar su uso en la cara y zona del pañal. En los adultos pueden utilizarse esteroides de mediana potencia con mayor seguridad. (20,22)

 

Tratamiento sistémico

Antihistamínicos:

El tratamiento sistémico consiste en administrar antihistamínicos para contrarrestar el prurito; existen antihistamínicos sedantes que se utilizan con gran beneficio para los pacientes, ya que ese efecto secundario ayuda a la relajación secundaria del paciente, la hidroxicina a dosis de 1mg/kg/día en niños es de gran utilidad. La clorfeniramina  e razón de 0.35 mg/kg/día es también bastante útil en el tratamiento de la DA.

 

Los antihistamínicos no sedantes de nueva generación como la terfenadina, el  astemizol, la loratidina y la cetirizina se usan con confianza en niños pequeños.

 

El ketotifeno es un eficaz protector de membrana del mastocito que en asociación con otro antihistamínico ofrece grandes beneficios al paciente.

 

Existe una revisión del uso de antihistamínicos en la DA, realizado por Klein y  Clark en 1999, en donde recopilan todos los artículos publicados entre 1966 y 1999 que tratan de la eficacia de los antihistamínicos para controlar el prurito en esta enfermedad; concluyen que la mayoría de ellos, no refleja beneficios significativos en el control del prurito y que es mejor seguir usando un medicamento sedante y no los antihistamínicos de nueva generación no sedantes, que además son muy caros (21)

 

Antibióticos:

Los antibióticos sistémicos se deben administrar en DA muy generalizadas, eritrodérmicas o con grandes zonas eccematosas, se recomienda la dicloxacilina.

 

Inmunoreguladores:

En pacientes de difícil control se utilizan los inmunorreguladores como la ciclosporina, interferón, factor de transferencia, timopentina y talidomida entre otros.

 

Ciclosporina: Inmunosupresor no mielotóxico, de acción terapéutica rápida y efecto  selectivo contracélulas T cooperadoras, inhibe linfocinas, particularmente IL-2 e interferón alfa y consecuentemente disminuye la activación de macrófagos, monocitos y queratinocitos. teóricamente con bajo riesgo de ocasionar infecciones y malignidad. Dentro de sus inconvenientes tenemos que es nefrotóxica, se presentan recaídas rápidas después de suspenderla, es muy cara y a largo plazo su utilidad no es clara.  (23)

 

Talidomida:  Es un medicamento con acción inmunorreguladora, en DA se ha utilizado desde hace mucho tiempo; sin embargo hay poca literatura al respecto. Los resultados  son muy buenos a dosis desde 25 a 100 mg.

 

Tracolimus o FK506: Macrólido-lactona aislado del Streptomyces tsukbaenesis; potente agente inmunorregulador con espectro y actividad parecida a la ciclosporina y a los esteroides. Su uso podrá ser tópico y los estudios son optimistas. Su acción incluye la inhibición de la IL-4 y de IL-5, disminuye células T e infiltrado eosinófilo, libera IL-3, interferón gama, factor de necrosis tumoral alfa y factor estimulador de colonias de granulocitos (10, 24)

 

Otras  terapéuticas:

PUVA terapia: Se utiliza en DA recalcitrantes de difícil manejo, que no han respondido a otros medicamentos. El mecanismo de acción de la asociación de un psoraleno con radiaciones UVA es complejo; modifica las moléculas de adhesión del queratinocito, disminuye la actividad de eosinófilos y mastocitos, acción antibacteriana sobre S. Aureus y P.ovale. Las recaídas y exacerbación de los síntomas son frecuentes, cuando se descontinúa el tratamiento. El principal   efecto adverso es la carcinogénesis, otro inconveniente es el prolongado tiempo de tratamiento y su costo.

 

Existen otras medidas terapéuticas tales como  la eliminación de alergenos, las yerbas chinas, etc.

 

Es necesario detectar las complicaciones agregadas para tratarlas y canalizar al paciente a otras especialidades cuando sea necesario. (3, 11)

 

La DA es un padecimiento muy complejo; apasionante por su patogenia, difícil por su manejo, motivo muy frecuente de consulta; que nos invita a estudiar cada vez más, para ofrecer a nuestros pacientes el mayor apoyo.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

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